
Hoy es hoy.
No es lunes
ni viernes.
No es un día.
Quedarse quieto,
no hacerle caso a nada.
Respirar.
Percibir.
Hay tantas convenciones
que al final la realidad como si no existiera.
¿Qué hacemos con hoy?
¿Qué dice el diario?
¿Qué dice el cielo?
No debería tener nombre.
No debería hablar.
Hoy es hoy.
No es un día.
No es un hueco en el tiempo.
Es un hoy desfechado,
sin aviso,
sin proyección.
Se dio así.
Se percibe
naturalmente,
sin esfuerzo.
No es para pensarlo.
Hay tantas convenciones
que al final la realidad como si no existiera.
Hoy no es un día
Hoy es hoy.
Fabián Vique